
Bienvenidos a mi espacio. Espero de corazón que estén disfrutando al máximo el proceso de su boda y que el resultado sea exactamente lo que siempre han soñado.
Hace casi tres años decidí empezar este proyecto como fotógrafa de bodas en Guadalajara, Ciudad de México y destinos, justo después de una mala experiencia trabajando para una empresa gigantesca. Al salir de ahí entendí por qué no encajaba: no me interesa brindar un servicio masivo donde se pierde la conexión y la empatía humana. ¿Qué tiene que ver esto con las bodas? ¡Muchísimo! Cuando me encuentro con parejas que comparten mis valores, sé que llegué al sitio correcto.
Creo firmemente que deben sentirse cómodos con la persona que los acompañará de cerca en uno de los días más importantes de su vida. Por eso, aquí les cuento exactamente cómo trabajamos juntos desde el día uno:
1. El primer acercamiento
Todo empieza casi siempre de la misma forma: viste mi publicidad o el algoritmo te trajo a mí, entraste a mi perfil a curiosear y —para estar muy segura de que soy una persona real— me stalkeaste en redes. (Por eso todos mis perfiles son públicos, para que me investiguen con confianza. Solo tengo mi Facebook personal ligado al negocio, y mi TikTok e Instagram oficiales bajo el nombre de mi marca; si encuentras otra Candia Daniela, ¡seguramente no soy yo!). También es probable que hayas leído alguna reseña en Google o en grupos de recomendaciones.
2. Cotizaciones personalizadas y logística del venue (Guadalajara, CDMX y destinos)
Dependiendo de cómo planees tu boda, te enviaré mi lista de precios o armaremos una cotización especial. Para eso, siempre te haré un par de preguntas clave:
¿Cuál es la fecha exacta y está disponible? Así evitamos mandar listas genéricas si ya tengo el día ocupado.
¿Cuál es la dirección de tu venue? Y si, necesito la direccion exacta. Mi base operativa está en Guadalajara. Si tu boda es en un destino que requiere un día de traslado previo, necesito revisar logística para asegurarme de que no haya conflicto con otro evento. Además, hay lugares (como algunas zonas de costa) con acceso complejo para vehículos, o bien, requerimos contemplar tiempos de tráfico, estacionamiento o el hospedaje más cercano según el timeline.
¿Qué es lo que más te importa documentar? Hay quienes quieren capturar todo desde los preparativos, quienes se enfocan solo en la ceremonia, o quienes optan por una cena íntima con pocos invitados. Con esto sabremos si la lista estándar o un paquete personalizado es ideal para ustedes.
3. La videollamada (Nuestro filtro de vibes)
Después de enviarles la información, suelo proponer una videollamada rápida. La razón es muy sencilla: quiero que interactuemos para ver si hacemos clik en la energía.
Les gusta mi trabajo (por eso me contactaron), pero si algo en las vibes no fluye, esa es su señal para detenerse. Este es el filtro más importante al elegir a su fotógrafo.
4. ¡A firmar y planear!
Si decidimos avanzar, redactaré su contrato digital para revisarlo juntos, resolver dudas y proceder con el depósito. En ese momento crearemos un grupo de WhatsApp para mantenernos en contacto, compartir ideas y resolver cualquier detalle.
5. The Vow Session (Nuestra sesión previa)
Nuestro primer encuentro en persona será en su sesión preboda, las cuales bauticé como The Vow Session. Odio las fotos genéricas, así que les haré preguntas más personales sobre su historia, sus gustos y qué tan intrépidos están dispuestos a ser para lograr imágenes que de verdad los representen.
Si ya conocen mi contenido, sabrán que no me subo a las modas pasajeras, especialmente en la edición. Hoy los tonos y colores que ves en redes tan repetidamente parecen normales porque el algoritmo nos acostumbró a ello, pero en unos años verán sus fotos y se preguntarán por qué ahora les parece muy extraño (como pasó en su momento con el famoso filtro sepia). Busco que sus fotos respiren atemporalidad.
6. El gran día y la entrega
Después de la sesión previa, el grupo de WhatsApp se irá un poquito al limbo de los mensajes hasta que retomemos comunicación un mes antes de la boda para afinar el itinerario: horarios de llegada, la cobertura inicial, la luz del templo o del venue, el first look, el vals y cualquier detalle especial.
Tras este largo recorrido, no quedará más que agradecerles, entregarlos al resto de que quede de su celebración y —están advertidos— grabar una última historia para redes ya con cero glamour.
Solo restará esperar el tiempo de entrega de su galería y, si el resultado les encanta, una reseña en Google con su foto favorita será recibida con todo mi corazón.
Sé que este blog quedó un poquito largo, pero prefiero la total transparencia desde el día uno. Espero que muy pronto podamos trabajar juntos y que formen parte de esta marca que crece año con año.